El Síndrome de Bournout

Concepto, Características y Efectos

Introducción

El SBO

El Síndrome de “Burnout” (SBO), se ha convertido en los últimos años en un fenómeno psicosocial internacional de creciente interés tanto para al público en general como para la comunidad científica, no sólo por las devastadoras consecuencias que tiene para la salud del que lo padece sino por el coste que representa para las organizaciones o empresas donde trabajan quienes sufren las bajas.

La Organización Mundial de la Salud (1984) define al trabajo como un factor significativo que favorece la salud pero que, en circunstancias desfavorables perseverantes, favorece la aparición de malestar físico y mental y la disminución de los recursos personales. Uno de los problemas relacionados con el trabajo es precisamente el “desgaste laboral”, en el que además del síndrome de burnout, destacan otros conceptos como ansiedad, abuso de sustancias, depresión, estrés traumático secundario o traumatización vicaria, problemas en las relaciones personales y sociales o fatiga por compasión que derivan en bajas médicas, absentismo laboral y disminución de la productividad.

Historia

Históricamente, el concepto de burnout era conocido por usarse dentro de un contexto deportivo y artístico. Hacía referencia a aquellas personas que pese al esfuerzo realizado no conseguían los resultados esperados.

El término burnout también se conocía en el ámbito clínico como “estar quemado”, “consumido” o apagado” para referirse a un patrón de conducta que sufrían aquellos que tenían una adicción al consumo de sustancias tóxicas de abuso.

Estos motivos, llevaron a un psiquiatra de Estados Unidos Freudenberger a adoptar el término “burnout” para explicar las actitudes y comportamientos compañeros de trabajo.

Por el año 1974, Freudenberger, trabajaba como voluntario en el centro “Free Clinic” para toxicómanos en Nueva York.

Allí, se dio cuenta tanto en los trabajadores como en sí mismo que aproximadamente al año de trabajar allí, tanto su actitud como su desempeño habían cambiado, apareciendo síntomas de depresión, ansiedad, desmotivación laboral, pérdida progresiva de energía, cambios conductuales hacia el paciente como menor sensibilidad, comprensión, trato frío, agresividad o incluso atribuirles la culpa por la enfermedad.

Evolución

Por otro lado, alrededor del año 1976, el concepto “burnout” también se usaba en el ámbito de derecho para referirse al proceso gradual de pérdida de responsabilidad y desinterés cínico de algunos abogados californianos.

En esas fechas, la psicóloga Cristina Maslach investigaba el comportamiento y las respuestas emocionales de los empleados de profesiones de ayuda, encontrándose con comportamientos cínicos, irritables, desinterés, baja productividad y baja autoestima.

Por ello, decidió también elegir el concepto “burnout” ya que el término se ajustaba perfectamente a los síntomas presentados por los participantes en sus investigaciones el burnout como una respuesta al estrés laboral crónico compuesto por comportamientos y sentimientos negativos, cuya respuesta es debida a causa de “estresores crónicos de índole emocional e interpersonal y se compone de tres dimensiones sintomáticas: agotamiento emocional, despersonalización y la escasa realización personal”.

Más tarde, Maslach y Jackson (1984) definieron el Síndrome como una respuesta prolongada a los estresores emocionales e interpersonales crónicos en el trabajo compuesto por tres dimensiones: agotamiento emocional, despersonalización y reducción de la realización personal.

El SBO está integrado por actitudes y sentimientos negativos hacia las personas con las que se trabajan y hacia el propio rol profesional. Este síndrome sucede con mayor frecuencia en las profesiones que se dedican a la atención de la salud producido por la relación profesional-paciente y sus manifestaciones afectan directamente a los pacientes.

De entre los diversos factores que intervienen en el proceso de desgaste laboral, es la relación intensa con otras personas lo que más contribuye a la aparición de este síndrome, resultando en una interrelación negativa entre el trabajo, el equipo y los clientes.

Concepto

El Síndrome Burnout (quemado, fundido) se podría definir por tanto como un tipo de estrés laboral, un estado de agotamiento físico, emocional o mental que tiene consecuencias en la autoestima y está caracterizado por un proceso paulatino, por el cual las personas pierden interés en sus tareas, el sentido de responsabilidad y pueden hasta llegar a profundas depresiones. 

La descripción que realiza la CIE en esta nueva incorporación es:


“Es un síndrome conceptualizado como resultado del estrés crónico en el lugar de trabajo que no se ha manejado con éxito. Se caracteriza por tres dimensiones:


1) Sentimientos de falta de energía o agotamiento;
2) Aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, o sentimientos negativos o cínicos con respecto al trabajo; y
3) Eficacia profesional reducida.

El síndrome de desgaste ocupacional se refiere específicamente a los fenómenos en el contexto laboral y no debe aplicarse para describir experiencias en otras áreas de la vida”

Características

Los síntomas del burnout se manifiestan con diversas alteraciones psicofisiológicas que afectan a diversas áreas de la persona que lo padece apareciendo sintomatología emocional, física, cognitiva, conductual y social. El SBO se caracteriza principalmente por:

  • Agotamiento emocional: un desgaste profesional que lleva a la persona a un agotamiento psíquico y fisiológico. Aparece una pérdida de energía, fatiga a nivel físico y psíquico. El agotamiento emocional se produce al tener que realizar unas funciones laborales diariamente y permanentemente con personas que hay que atender como objetos de trabajo.
  • Despersonalización: se manifiesta en actitudes negativas en relación con los usuarios/clientes, se da un incremento de la irritabilidad, y pérdida de motivación. Por el endurecimiento de las relaciones puede llegar a la deshumanización en el trato.
  • Falta de realización personal: disminución de la autoestima personal, frustración de expectativas y manifestaciones de estrés a nivel fisiológico, cognitivo y comportamiento.

Manifestaciones en la salud

El SBO o Síndrome de estar quemado, se manifiesta con distintos síntomas que afectan considerablemente la salud del que lo padece:

Emocionales

  • Depresión
  • Indefensión
  • Desesperanza
  • Apatía
  • Desilusión
  • Pesimismo
  • Hostilidad
  • Falta de tolerancia
  • Supresión de sentimiento
  • Ansiedad
  • Abatimiento
  • Soledad
  • Miedo
  • Vacío emocional
  • Ira
  • Irritabilidad
  • Frustración
  • Respuestas rígidas e inflexibles
  • Baja autoestima

Físicas

  • Falta de apetito
  • Insomnio
  • Dolores de cuello
  • Desarrollo de úlceras
  • Dolor de espalda
  • Problemas gastrointestinales
  • Resfriados constantes
  • Cansancio “antes del trabajo”
  • Falta de energía
  • Palpitaciones
  • Hipertensión
  • Crisis asmáticas
  • Mayor frecuencia de infecciones
  • Alergias
  • Tensión muscular
  • Alteraciones menstruales……. úlcera gastroduodenal, diarrea, dolor y opresión en el pecho, indigestión, distensión abdominal, impotencia sexual, falta de libido, sensaciones de hormigueo en brazos y piernas, cefalea, migraña, erupciones cutáneas… y múltiples enfermedades somáticas.

Conductuales

  • Errores
  • Omisiones
  • Evitación de responsabilidades
  • Absentismo
  • Conductas inadaptativas
  • Desorganización
  • Sobreimplicación
  • Evitación de decisiones
  • Aumento del uso de cafeína
  • Alcohol
  • Tabaco y drogas
  • Hostilidad
  • Dificultad para concentrarse en el trabajo
  • Retraso laboral
  • Pérdida del compromiso

Consejos

Si crees que puedes padecer el síndrome de bournout te recomendamos realizar un profundo autocuidado. Es decir, realizar actividades que favorecen la salud. Por ejemplo:

Sé sincer@ contigo mism@.

Evalúa tus sentimientos, revisa la lista y comprueba cómo te sientes. Si realmente has notado en los últimos años una pérdida de interés por tu trabajo, aumento de cinismo, menor empatía, irritabilidad, deshumanización en el trato y notas algunos de los síntomas descritos, te aconsejamos que te tomes en serio el asunto y empieces a realizar cambios en tu vida, ya que éste síndrome no sólo afecta a nivel individual, también acaba afectando en el trato familiar, con tus padres, hijos y cónyuge.

Ajusta tu comportamiento.

Intenta cambiar hábitos indeseables del trabajo por otros más saludables, como irte de viaje con tu familia en vacaciones, trata de desconectar del trabajo cuando llegues a casa, realiza descansos para desconectar durante el día en el trabajo, intenta crear una red de contactos y apoyos laborales con quien puedas hablar sobre tus sentimientos,

Autoánalisis

Analiza qué factores pueden estar contribuyendo a que estés así. Tal vez algún problema con los compañer@s, incluso la ausencia de ell@s (la soledad en el trabajo), la sobre implicación, falta de formación o recursos, excesiva carga de trabajo, aburrimiento o la falta de autonomía o control en el trabajo pueden estar provocando tu malestar. Si eres capaz de averiguar qué te está influyendo, será más fácil poner soluciones.

Autoevaluación

Evalúa tus capacidades o pasiones y piensa si realmente quieres seguir en este trabajo. Tal vez es momento de decidir si es el trabajo que tanto te motiva o si realmente estarías más a gusto en otro tipo de empleo menos agobiante o frustrante.

Ejercicio.

Hacer ejercicio libera hormonas de la felicidad. Te permitirá distanciarte de tus problemas laborales y permitir que manejes mejor la situación.

Busca ayuda.

Es importante que tengas apoyo social con quien poder salir, relacionarte, divertirte, hablar y desahorgarte. En caso que notes que la situación te sobrepasa y no consigues encontrar la salida, busca ayuda profesional. Los psicólogos son los especialistas mejor preparados para ayudarte a superar esta situación.

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